Qué pereza usted. Por falso, por mentiroso, por pretender indiferencia, por sentir indiferencia, por hipócrita, por inaportante, por irrelevante, por que uno no lo olvida aunque quiera y porque eso exactamente es lo que usted busca. Me contradigo, lógicamente, buscando confundir y dejando siempre un cadejo de color diferente, un diente salido, un ojo torcido, haciendo defectuosa la descripción y distrayendo de la verdad.
Pero, hagan caso omiso de mi torpeza.
Qué vamos a hacer? Qué recurso queda frente a un sentimiento inmortal estimulado por recuerdos que se funden en el presente? Aparentemente dormitaba tranquilo, confiado de su resurrección.
Extraño esa edad dorada en la que no me habría importado, en la que quería libremente, en la que no importaba estar protegido frente a la inminenecia de un alud de estos que sepultan la razón.
-My strong desires will become irrelevant-
Dos palabras no son suficientes,
cinco historias, cuatro versos, veinte anécdotas.
Podrían haber seguido narrándose al infinito,
generando las mismas risas continuadas,
complacientes, eternas.
No comprendo la inconstancia del tiempo,
parece empeñado en escupir en la cara
las palabras más dulces cuando el hoy es amargo.
No comparto la premura del pasado, siempre presente,
corriendo y saltando entre recuerdos,
entre fantasías.
Pero viene a mi la voluntariosa idea fija:
la persistente convicción de que la memoria y la voluntad
son herramientas y manual, son motivo y consecuencia,
son una mezcla etérea de sensaciones que elevan el espíritu
y subyugan el dolor.
Escribo estas palabras para recordar al relator,
aquel que siempre vivirá entre sus palabras con nuestra voz,
ese que era feliz haciendo reir,
al aventurero de historias.
Todavía no tiene razones para agradecerme nada,
Gracias por la esperanza que me llevo de aquí, ya es algo,
La esperanza nunca ha sido de fiar,
Eso pienso, pero qué le vamos a hacer, a algo tendremos que acogernos en las horas malas
La Caverna
José Saramago
A veces las palabras sobran. Pero muchas veces hacen falta.
El lío es que la lengua se adormece con palabras amargas.
Perdón. Lo siento.
La distancia hace estragos.
Que uno a veces siente que su cabeza no tiene nada que envidiarle al colisionador de partículas. Que de sucesos se compone y que tarde o temprano se aleja, esto, lo que todos comúnmente llamamos vida.
Orange Splash By me.
Y que los pensamientos, mientras más jugosos, más fácilmente explotan en combustión espontánea.

Hoy no se cómo sentir.
Hoy las cosas eran hologramas y las personas sólo flotaban tratando de hacerse entender.
Hoy fue muchas cosas muy poco relevantes que se atropellaban en mis dientes, tantas ideas explotando en pedazos.
Hoy me desespera no encontrar las letras de la melodía que todo el día sonó en mis oídos.
Hoy me causó dolor de cabeza no pensar.
Hoy la confusión me provocó náuseas.
Sólo hoy, porque luego me permito fingir que no me importa y que incluso lo olvidé. Sólo hoy, porque mañana es diferente.


